4 de septiembre de 2008

Leonardo a la fuerza

En algo me parezco a Leonardo da Vinci: soy bueno en muchas cosas pero el mejor en ninguna. Soy un estudiante notable, un bloguero consistente, corro doce kilómetros en una hora y puedo decir la tabla periódica en veinte segundos. Nada de sobresaliente, pero me apaño con lo que tengo y tampoco pretendo ser Nacho Vidal. Y creo que hago bien, porque uno de los grandes defectos del mundo actual es la especialización: brazos musculosos y piernas huesudas, saber mucho de algo y apenas de nada.

Dos ejemplos:

-Acabo de hacer un trabajo de investigación sobre la sociedad valenciana del siglo XVIII y en el departamento de historia moderna de mi facultad sólo hay tres profesores que podrían ponerle pegas. Al resto como si les hablo de la Drosophila Melanogaster, que es la mosca de la fruta.

-En la Biblioteca Histórica de la Universidad tienen los libros antiguos al aire, sin más protección que la del cristal de un armario más antiguo que ellos mismos. Para suplir esta carencia los bibliotecarios han decidido... ¿Pedir financiación para conservar bien los fondos? ¿Comprar un armario nuevo? No, han decidido microfilmar algunos originales y obligarnos a usar guantes para los demás libros. Problema número 1: como los bibliotecarios no tienen ni idea de historia consideran que los libros de más de cien años son objetos sagrados que no deben tocarse con los dedos, sin saber que si existen es porque algunos los tocamos. Problema número 2: como los bibliotecarios no tienen ni idea de física no saben que los guantes de tela anulan el tacto y hacen que pasar las hojas de los libros sea una tarea dificilísima y mucho más peligrosa que tener las manos sucias.

Pero claro, si el pincel me midiera 25 centímetros no me dedicaría a lo que me dedico y por eso soy un Leonardo a la fuerza. Ay, ¿quién fuera Velázquez?


1 comentarios:

Teysis dijo...

creo que hay que saber un poco de todo y mucho de algo en concreto, pero claro, ponerse a aprender ese algo en concreto con constancia y queriendo saberlo de verdad, pq sino acabaremos siendo todos nadie, y si todos somos lo mismo mal vamos

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