
Toda superficie deviene en susceptible
de ser tu piel bajo mis dedos que te buscan
en la pared uniforme y la almohada silenciosa,
en la arena incontable y la moneda vana,
en el cristal lento y la tabla candente,
en el tallo coronado y el agua viva,
en el filo abismal y las páginas amantes,
en otras pieles y en la mía tensa,
trasunto y pulsión de tu placer entrecortado.
-Fotografía de Manuel Velásquez.
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