25 de junio de 2009

Niñerías




21 de febrero de 1999


Dime, ¿qué hay de malo en que nos queramos? Quizá pienses que romperíamos alguna ley universal y que nos costaría demasiado trabajo recomponerla. Pero yo te contaría frases de amor como nadie te ha contado. Te mostraría mi locura, mis ganas por tenerte, mi deseo de encontrarte, mi qué sé yo. Quizá pienses que no eres para mí, pero ¿qué hay de malo en negar el mecanismo del mundo? ¿Qué hay de malo en desobedecer, por una sola vez, a Dios? Imagínate que somos niños (lo somos), que no sabemos lo que hacemos (no lo sabemos) y que no ententendemos el mundo (¿quién lo entiende?)... No importa lo demás. No importa la gente. No importa el mundo esclavo de sí mismo. No importa Dios ni su continua sombra. Sólo llévame a donde tú sabes que está lo verdadero, a tu lado, a ese lugar en el que el mal no existe y yo pueda disimular el mío.


5 comentarios:

PIPER dijo...

Ayyyyy, lo que son capaces de hacer los hombres por llevarse a la mujer al huerto... Hoy estoy bastante susceptible con este tema (más que de costumbre, que ya es decir) pienso que se debe a que anoche ví la película "He's Just Not That Into You", la cual no es una cinta que te cambia la vida, ni mucho menos, pero es divertido escuchar en menos de 2 minutos todas las frases típicas.
Por cierto, que mal actua Scarlett Johansson, casi tan insípida como Nicole Kidman.

Insolente dijo...

Pero no....Soy fiel defensora de que el amor está sobrevalorado, sea con la familia, la pareja, los perros, los amigos, los arbolitos del campo y los "jobis" más tradicionales como leer o beber vino. Porque esos sean los destinatarios, ¿por qué el amor fraternal/de pareja/amistad se convierte en insuperable? Yo, personalmente, no quiero a quien me quiere, sino a quien por cómo me quiere (me quiera realmente o no me quiera) me nace querer, sea un hombre, una hermana o un caniche ciego. Digo yo...

Petrarca dijo...

Piper: podría poner como excusa que cuando lo escribí tenía 18 años, pero no pienso excusarme por un objetivo tan legítimo como el del huerto. ^^

Insolente: imagínate que todos esperamos a que alguien nos quiera para empezar a querer. ¡Cuántos caniches ciegos morirían atropellados!

PIPER dijo...

jajaja, muy buenas respuestas.

En lo que a mi respecta, no creo que bajo ningun motivo debas excusarte, cada cual tiene derecho a sentir lo que se le cante y expresarlo a pesar de que haya inadaptadas sociales que consideran cursi cualquier manifestación de afecto.

Perro, ciego, atropellado... casi me haces llorar.

Reverendo Pohr dijo...

Cuando quieras, volamos por los aires la estatua de "Eros" de Picadilly Circus (Londres). Maldito querubín cabrón!

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