2 de junio de 2010

Política internacional



Cada año después de Eurovisión, los grandes estadistas proponen la eliminación de la parrilla de este añejo festival. "Esta no es la imagen que debe dar Europa", "Europa pierde prestigio", "Me avergüenza ser europeo"... Y así hasta la completa postración del orgullo continental y la reconversión del Himno a la Alegría en Tonadilla a la Vergüenza. Más vergüenza, sin embargo, me dan a mí los estadistas y ese propósito suyo de elevar a la altura de garante de las esencias europeas a un concurso de televisión. Y es que, pobrecitos, lo ven tan claro: al principio suena Beethoven, participan la mayoría de estados europeos, existen alianzas internacionales para repartirse los puntos... Para ellos, para esos periodistas disfrazados de diplomáticos, la vieja Europa rara vez aparece tan visible. Quizá la razón de este escarnio desproporcionado, de esta metonimia extrema, sea que aún estemos demasiado lejos del corazón de Europa como para verlo en otra parte.


***



Durante estos últimos días, en un mundo dejado de la mano de Dios, ha aparecido un nuevo superhéroe con la sagrada misión de protegernos: el Imam Justiciero de Cartagena. Ataviado con vestiduras blancas y un tocado antisolar, el Imam Justiciero se ha propuesto acabar con la lacra social de la prostitución, para lo cual ha desarrollado unas técnicas de combate de primer orden. Entre todas ellas destaca, por su poder mortífero, el llamado "grito aniquilador", práctica ancestral que únicamente puede adquirirse a través de un durísimo entrenamiento en las montañas y que consiste en gritarle a la señora "Eres una zorra y una puta y estás enferma", con lo cual la víctima queda automáticamente fuera de combate. Al parecer, el Imam Justiciero les ha declarado también la guerra (santa) a los yonquis y a los camellos. Estemos todos tranquilos. Hay alguien, en alguna parte, que vela por nuestra seguridad.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...