
Me gusta más que todos los libros que he leído, que todos los paisajes que me han fascinado, que todas las victorias con las que he pretendido justificar mi existencia. Si algún día la felicidad pudiese colmar una sonrisa suya y anular en ella cualquier rastro de sombra, Laura sería tan perfecta e inalcanzable como un ídolo de luz, como una diosa sin nombre.
1 comentarios:
A esa diosa sin nombre no le falta mucho para tenerlo: TU LAURA.
Que bonito e intenso. Me ha gustado mucho.
Un abrazo!
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