
Lo grande en lo pequeño y lo pequeño en lo grande. Así son las cosas. Después de una odisea como la de acabar con una monarquía multisecular, los revolucionarios franceses decretaron cambiar el calendario y llamar Nevoso y Lluvioso a los días comprendidos entre el final de diciembre y la última semana de febrero. Nada de dioses, emperadores u ordinales arábigos en los nombres. Mussolini también pensó en los detalles: mientras intentaba reorganizar el Imperio impulsó el tratamiento de vos en lugar del de usted. Un rasgo diferencial como otro cualquiera. Igualmente están esas moscas en las caras de los niños pobres de África, que tanto molestan a quienes las miramos y tan poco, al parecer, a ellos. Pero tampoco hay que caminar tanto. En Europa, durante las grandes guerras, se cargaba con los muertos como si fuesen patatas porque todo es hacerse a la idea. Aunque también depende. Las moscas, por ejemplo. Dalí las utilizó para simbolizar la decadencia y la muerte pero también para empaparse de vida y de emoción. A las moscas del vinagre (Drosophila melanogaster, es decir, "Amante del rocío de vientre negro") el pintor las atraía primero hacia sus labios con miel y azúcar de dátil y después las atrapaba entre ellos para sintonizar con sus vibrantes zumbidos radiofónicos.
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Uno habla con vos y es como si al mismo tiempo estuviera solo, y a lo mejor es por eso que uno habla con vos como yo ahora. Pero entonces estaban los otros, y jugábamos a tomarnos en serio.
Julio Cortázar.
No hace mucho tiempo, en una capital de provincia se promovió una fuerte protesta y casi un conflicto de orden público, porque algunos catedráticos de universidad, contra su costumbre, dieron en ser muy rigurosos, con lo cual el número de alumnos disminuía y las casas de huéspedes y los establecimientos de recreo de todas clases que viven de los estudiantes no ganaban dinero por falta de clientes.
Manuel Azaña.
No censuro que el hombre adore las novedades; me opongo a que adore la novedad.
G. K. Chesterton.
Si algun dia, com tot sembla indicar-ho, haig de donar algun cop de sabre, que Déu faci que el cop de sabre no sigui massa amanerat.
Josep Pla.
Y al regresar no seremos como esos viajeros que no son capaces de dar una idea exacta de nada. Nosotros sabremos adónde hemos ido, y recordaremos lo que hayamos visto. Los lagos, los ríos y las montañas no estarán confundidos en nuestra memoria, ni cuando queramos describir un paisaje determinado nos pondremos a discutir sobre su relativa situación. ¡Que nuestras primeras efusiones no sean como las de la mayoría de los viajeros!
Jane Austen.
3 comentarios:
Impactante cambio de look, muy posmoderno. Donde lo grande se hace pequeño y lo pequeño grande... una constante en la vida.
Importantes y sencillas reflexiones has rescatado.
Curiosa anécdota la de las moscas y Dalí.
Saludos,
Mis padres van de viaje y te cuentan todo. Guardan todo en sus retinas. No se han perdido ni un detalle, pero cada uno te cuenta un viaje distinto. Han ido juntos pero parece que hayan estado en países distintos, en civilizaciones distintas, en épocas distintas. Mis padres, cuando viajan, hacen dos viajes.
No hay que menospreciar lo pequeño ni sobrevalorar lo grande.
Si no fuera por cómo es lo microscópico, las propiedades de la materia tal y como la conocemos serían radicalmente distintas.
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