2 de febrero de 2012

Los sueños de Irene



CAPÍTULO 3


Se estableció en una casa abandonada en las inmediaciones del barrio de Gracia con algunas personas que había conocido en un foro de internet. La mayoría eran estudiantes que no estudiaban y, en general, artistas públicos y privados a quienes les unía una incomprensión social generalizada. En total: nueve personas, cinco perros y una población demográficamente variable de gatos, ratones y cucarachas. 

Entre toda esta población, Irene y una chica de su edad llamada Meri componían el que podría describirse como sector gótico de la casa: un sector lívido por la piel, oscuro por el vestuario y distante por el ánimo. De modo habitual el sector gótico no se relacionaba con los otros pero tampoco se relacionaba dentro de sí mismo hasta el extremo de poder decirse que entre Irene y Meri había surgido una amistad. Tal vez las dos habían permanecido demasiados años escondiéndose para que eso fuera posible. Para rematar el asunto, las lesiones nocturnas de Irene habían ido aumentando desde su llegada a Barcelona, tanto en frecuencia como en gravedad: los cortes eran cada vez más profundos, las contusiones cada vez más fuertes y las quemaduras cada vez más dolorosas. Además, los tatuajes y los piercings solían agravar la situación provocando continuas infecciones que retrasaban la curación de las heridas.

El empeoramiento del estado de Irene y su empecinado interés en que nadie reparase en ella, en que la dejasen en paz a toda costa, la condujo a un aislamiento casi total. Sólo Meri parecía capaz de transgredirlo, aunque fuese en contadas ocasiones y nunca sin dificultad y riesgo. Irene dormía sola, alejada de los demás tanto como era posible, en un cuarto de baño sin agua corriente y acurrucada en una bañera acolchada con papeles y ropa vieja. Así, cuando despertaba con la carne abierta, podía deshacerse con facilidad de los restos de sangre, tirando los papeles y la ropa a la basura y limpiando la bañera con cubos de agua preparados expresamente cada noche.  

Durante unos meses se salió con la suya. Irene consiguió mantener a sus compañeros al margen, ignorantes y despreocupados de cuanto sucedía dentro de su inusual dormitorio. Eso fue así hasta la noche en que empezó a gritar. Al principio fueron gritos aislados, achacables a cualquier pesadilla pasajera, pero al cabo de un tiempo llegaron a ser tan frecuentes, tan potentes y prolongados que acabaron por llamar la atención del vecindario. La mayoría del grupo, velando por sus propios intereses y ante la negativa de Irene a ofrecer unas explicaciones que ni siquiera ella poseía, decidió echarla de la casa antes de que se presentaran las autoridades y los echasen a todos de allí.

7 comentarios:

Petrarca dijo...

Se aceptan y se agradecen todo tipo de críticas, correcciones y sugerencias. :)

El Impenitente dijo...

Con la venia:

Mi impresión es que no sabes dónde quieres ir a llegar a parar y vas avanzando dando un paso sin saber hacia dónde daras el siguiente. El primer capítulo despertaba el interés de lo insólito. Quizá esté ansioso por saber el por qué de su mal y me distraigan y molesten sus piercings, tatuajes y su perroflautismo. Mi opinión, que te la puedes pasar por donde te plazca, es que tendrías que tener la clara la historia pues así fluiría de una manera más natural. Ahora, al menos esa es mi impresión, parece que vayas huyendo hacia delante. Pero esta es sólo mi opinión.

Por lo demás seguiré pendiente de los avatares de Irene.

Petrarca dijo...

Sí que la tengo clara (al menos hasta cierto punto). De momento lo que he improvisado durante la marcha han sido sólo pequeños detalles como el hecho de que sea en Barcelona o que durmiera en el cuarto de baño. Estos dos últimos capítulos son el camino a recorrer para llegar a donde quería llegar. Lo que he pretendido ha sido mostrar las consecuencias del problema de Irene, profundizar algo en su personalidad, retrasando deliberadamente las explicaciones para dejarlas para cuando vayan más allá de la sorpresa por el descubrimiento y generen sus propias consecuencias. Todo (incluido el perroflautismo) tiene una razón de ser con vistas a futuras resoluciones. Yo creo que un problema es que al publicar las entradas al tiempo que las escribo (y no esperar a tener capítulos más desarrollados) hace que el resultado aparezca más fragmentario de lo que es. Leído como un bloque quizá esa impresión sería menor. Aunque también asumo mi parte de culpa por no saber adaptarme al formato. Te agradezco mucho la crítica y veré si puedo mejorar de alguna forma.

raindrop dijo...

En mi opinión, está bien llevado ese sube-y-baja en el elemento de intriga que rodea el relato. A ver si me explico: todo comienza dejándonos al borde de lo sobrenatural (y normalmente, queremos explicaciones mínimamente racionales incluso para lo sobrenatural), pero luego se olvida ese hecho para llevarnos a una realidad más comprensible (tensión psicológica, circunstancias familiares...), a la que ahora se vuelve a unir ese inquietante factor sobrenatural como si fuera algo decisivo, algo que ya no se puede evitar por más tiempo (pero que es posible que siga sin descubrirse hasta quién sabe cuándo).
Todo rodeado por una atmósfera pesada y que por momentos se adivina tenebrosa.

Tú tira pa'lante y a ver adónde llegas...

Petrarca dijo...

Gracias raindrop. Estos primeros capítulos en realidad forman parte de uno mayor, que estará compuesto de cinco o seis, y que vendría a ser una introducción a lo que sucederá más tarde. El lunes pondré otro capítulo.

Blog A dijo...

A mi me apetece seguir leyendo, y para mi eso ya es mucho, no puedo ayudarte en un análisis mas literario por que no seria capaz. Hasta ahora me gusta, igual después el desenlace me decepciona, quien sabe.

natsnoC dijo...

El único problema que tiene esta historia es el formato. Al escribirla en un blog tienes que condensarla mucho y al mismo tiempo los capítulos tienen que contar algo por sí solos.

En ese sentido tenemos que en el capítulo 2 pasas de los 8 a las 18 en dos párrafos. Aquí llega a Barcelona, se hace medio amiga de Meri y la echan de casa en tres párrafos.

No llegamos a sintonizar con el padre, ni con Meri ni con nadie. Hay muchos huecos que rellenar.

Pero oye, mi imaginación los va rellenando y a mi me está gustando, la verdad. El formato no puede ser otro salvo que pretendas hacer 100 entradas y/o que las entradas cuesten media hora de leer.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...